1.La marca del fabricante
Una prueba que no es definitiva, pero que puede ayudarte, es buscar la marca del fabricante.
Generalmente hallamos en sortijas de oro, pendientes y manillas o pulseras de oro ciertos datos: comprueba que tu joya tenga las tres cifras que indiquen la pureza del oro y otra marca que consiste en tres cifras y dos letras que no es otra cosa que el código del fabricante.
2.La densidad
La prueba de la densidad es muy certera y puedes realizarla en casa, si bien requiere de un recipiente milimetrado.
Primeramente, con ayuda de una pesa lo más precisa posible, determina el peso del objeto o joya de oro.
Luego, llena un recipiente de agua hasta una marca determinada, introduce la joya y determina cuántos mililitros aumentó la marca. Divide el peso por el volumen incrementado y obtendrás la densidad. A continuación ofrecemos las densidades del oro:
Oro 10 quilates 14 quilates 18 quilates 24 quilates
Densidad 11.57g/ml 13.07g/ml 15.58 g/ml 19.32g/ml
3.El imán
Éste es el método casero más sencillo para reconocer el oro: acerca la joya a un imán. Si se ve atraída por éste, definitivamente no es de oro, ya que este metal no se ve atraído por el magnetismo del imán.
4.La piedra de toque
Si buscas seguridad, otra opción es llevarlo a un taller de joyería en el que puedan realizar la prueba con una “piedra de toque”.
Se trata de una piedra con cierta porosidad, en la que se quedan pegadas pequeñas partículas del preciado metal.
A continuación humedecen esas partículas con una fórmula química, que deja intacto el oro, pero hace desaparecer todo lo demás.
Infalible.
5.El laboratorio
Seguramente el método más fiable: llevar la joya a un laboratorio especializado para que comprueben la supuesta ley que tiene la pieza.
Esta prueba, realizada por químicos profesionales, tiene la ventaja de ser definitiva. Pero tiene la desventaja de que deben tomar una muestra del metal de tu joya, mediante una muesca o incluso con un pequeño taladro, por lo que se destroza la joya.
Es un método recomendado si por ejemplo no pretendes conservar la joya, y lo que quieres es vender el metal.
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